
13 de enero.
a la mañana, llamo a iberia para reconfirmar el vuelo y pedir que me suspendan la comida casher; total, no habra ningun madrij cerca vigilandome. me quedo boludeando un rato hasta que, a eso de la 1 y media, jeny se despabila (amague un intento de despertarla antes, pero los ladridos amenazantes de strike me disuadieron).
almorzamos y salimos para tel aviv, como hace 8 años, cuando terminamos colandonos en una fiesta de bar mitzva en yafo. ella no recuerda la anecdota.
en el shuk compro chocolates y un buzo de tzahal; y en un negocio de la calle sheinkin, cremas del mar muerto para las cumpleañeras de enero. charlamos un rato con la mina del local, que protesta por lo cara que esta la vida en tel aviv. tiene 5 trabajos y no le alcanza, dice.
tambien habia percibido cierto malestar con la marcha de la economia en los taxistas que me llevaron y trajeron del aeropuerto. parece que no todo aca es tan perfecto como te lo pinta el maravilloso mundo de bria. pero aun asi, ya quisiera quejarme de que el sueldo minimo sea mil dolares!
a la noche, una invitada de lujo en la cena: chun, que esta parando en lo de una tia en kfar saba. es aca nomas, pero se hace tarde y la invitamos a dormir con nosotros. me acuesto con alan en el colchon grande y le cedemos el de al lado.
cuando amanezca, en el colchon grande no habra nadie mas que yo.
1 comentario:
no le falta algo a este relato?
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